Casos de éxito: cuando cobrar bien también transforma un negocio

Cuando adaptarse a los pagos digitales deja de ser una opción y se convierte en una ventaja

1769546448

Hay un momento que muchos negocios reconocen de inmediato: el cliente ya está listo para pagar y dice “¿puedo hacerlo con tarjeta?”.

Para algunos, esa pregunta llega como una oportunidad; para otros, como una incomodidad. Y para muchos, como una señal clara de que algo tiene que cambiar.

Estas son historias reales de negocios que decidieron no quedarse atrás y descubrieron que adaptarse a los pagos digitales no solo facilita el día a día, sino también el crecimiento del negocio.

Un taller de frenos que decidió dar el paso


Claudia Valencia y su esposo llevaban años construyendo Solo Frenos, un negocio que nació de la experiencia y el amor por el oficio.
Todo funcionaba bien… hasta que los clientes empezaron a pedir algo cada vez más común:

“Voy a pagar con tarjeta”

Y la respuesta era siempre la misma:

“No, no tenemos”

Como a muchos, la tecnología les daba un poco de miedo. No por falta de ganas, sino por lo desconocido. Aun así, decidieron intentarlo y solicitar un datáfono. Fue así como comenzaron a cobrar con pagos electrónicos, en ese momento con Redeban, hoy Kiire.

El cambio fue más grande de lo que esperaban.

Meses después, recibieron una invitación para participar en un concurso de Kiire. Se inscribieron sin pensarlo mucho… y se les olvidó por completo. Hasta que un día sonó el teléfono: habían ganado.

Cuando les preguntaron qué querían, lo tuvieron claro: la sala de espera llevaba más de diez años igual. El uso, el tiempo y el día a día ya se notaban.

Gracias a ese proceso, no solo mejoraron su espacio, sino también la experiencia de quienes los visitan.

Hoy, Claudia lo resume con una invitación sencilla: no tenerle miedo a la tecnología y mucho menos a Kiire.

Lo que vivió Solo Frenos no es un caso aislado.
Cada vez más negocios, sin importar su sector, se encuentran con la misma realidad: los clientes ya no pagan como antes.

Un bar cervecero en un mundo cada vez más digital


En Foxey, un bar cervecero con más de 90 tipos de cerveza artesanal, Alejandro Manjarrés lo tenía claro: el efectivo ya no era la norma.

La mayoría de sus clientes pagan con transferencias o tarjetas, y los visitantes extranjeros tenían un reto adicional: la moneda física.

Ahí es donde los pagos digitales empezaron a marcar la diferencia. Con Kiire, los pagos con tarjetas extranjeras dejaron de ser un problema y se convirtieron en algo cotidiano. Sin fricción, sin complicaciones.

El resultado fue simple, pero clave: pagos más fáciles, clientes más tranquilos y una operación mucho más fluida.

Cobrar bien también cambia la forma de crecer


Tanto en un taller de frenos como en un bar cervecero, la historia se repite. Aceptar pagos digitales no se trata solo de sumar un medio de pago. Se trata de responder a cómo pagan hoy las personas, de eliminar fricciones en el momento más sensible de la venta y de abrir la puerta a nuevas oportunidades.

Las historias de Solo Frenos y Foxey muestran que adaptarse no es perder el control, sino ganarlo. Ganar tiempo, tranquilidad y clientes que se van con una mejor experiencia.

Porque cuando cobrar funciona, todo lo demás fluye mejor.

Las mejores ideas, directo a tu correo:

La dirección de correo electrónico del subscriptor.
Suscríbete a nuestro Newsletter y recibe las mejores ideas y novedades.